Han ganado una Batalla, pero también ganarán la Guerra. El Útero no tiene futuro en este mundo, nunca lo ha tenido, y por lo que se está demostrando día a día, nunca lo tendrá (aunque algunas privilegiadas, en nuestra mitad del mundo, a veces pensemos lo contrario, cegadas por la brillantina y el neón rosa de la teórica igualdad de los sexos).
En Chile un tribunal ha decidido inapelablemente (5 votos a favor y 4 en contra) que se prohiba la distribución por abortiva de la píldora del día después en centros públicos de salud, prohibición que podría terminar extendiéndose a otros métodos anticonceptivos.
Cuarenta años de retroceso de una sóla tacada, enhorabuena, me inclino ante sus señorías y me quito el sombrero; pocas personas podrán proclamar con orgullo haber conseguido con tan poco esfuerzo que la Historia de tal salto en el calendario…
Pero dejando a un lado las consecuencias Uterinas de tal prohibición (enfermedades de transmisión sexual, embarazos no deseados, adolescentes preñadas, abortos clandestinos en condiciones temerarias, impunidad para el violador y condena para la violada…), lo que resulta realmente curioso es el factor económico de todo el asunto: la píldora no podrá ser distribuída gratuítamente en los centros públicos de salud, pero no se impedirá que se distribuya en centros privados… Es decir :quien NO tiene dinero NO podrá decidir sobre su cuerpo, y quien SÍ lo tiene y dispone de todas las oportunidades, tiene todas las puertas abiertas, y los quirófanos limpios. Una píldora abortiva atenta contra el derecho a la vida sólo si se entrega gratuítamente, o diciéndolo al reves: una píldora abortiva no atenta contra el derecho a la vida si ha sido comprada legalmente en un centro privado.
Es que sigue siendo más de lo mismo: ser mujer en este mundo es malo, pero ser mujer y pobre es mil veces peor que un infierno.






La idea es tan simple que ofende, y tan eficaz como sólo pueden serlo las soluciones geniales. Para ayudar a eliminar la pobreza en una comunidad, consigue un grupo de mujeres emprendedoras que tengan un (pequeño) proyecto empresarial pero no dispongan de los medios para desarrollarlo, dales colectivamente un préstamo a bajo interés, haz que se reunan una vez a la semana para que cada una vaya aportando su propia parte del pago, y conseguirás poner en pie un arma para salvar la economía local.
El colmo de los colmos cuando se vive cada segundo al borde del desastre porque, cual aviesas camisas descastadas, jamás te llegan al cuerpo las manecillas del reloj, es que te den una mala noticia y que el puto lado bueno del asunto sea que tú no te puedes derrumbar tranquilamente a llorar tu pena por las esquinas… porque no tienes tiempo para romperte.
UPDATED, 4 horas 50 minutos más tarde.
Quién podrá atestiguar ahora de viva voz que eran peor los piojos que las ratas, pero que lo peor eran la sarna y las ladillas?
Pero no se le puede negar a la vida que a veces tiene cierta gracia, la muy puta.
…y era tímido y asustadizo, y se acurrucaba triste con la gris, desolada soledad del niño al que una guerra exilia de la calle donde aprendió a caminar.